Según las viejas profecías, interpretadas por las corrientes New Age que tan de moda están en esta época de soledad y ausencia de interacciones sociales físicas, el mundo se acabará este año, 2012; aunque falta afinar mes y día. Es lo que tienen las noticias apocalípticas, de tan vagas que son no sería raro que acertaran, a fin de cuentas, ¿qué significa “acabarse el mundo”? Mientras esperamos a vivir la definición exacta, vamos a volver la vista atrás a nuestro pasado; parece que de siempre hemos sentido cierta fascinación ante las fechas perfectas, con esto me refiero a lo evocador que suele resultar un cambio de siglo, o, incluso, de milenio, pasó en el 2000 y, aún antes, en el año 1000. Ya entonces las ideas apocalípticas eran dueñas de la mente de las gentes de la época, y la verdad que no era para menos. Un viejo monje, Beato de Liébana fue el gran culpable de esta histeria, o, mejor dicho, se le hizo culpable por las modernas leyendas, tantas veces erróneas. Escribió Beat...