He de reconocer que h asta que no tuve una mínima orientación gracias al blog de Adolfo y al foro Imperio Numismático cometí bastantes tropelías con mi forma de coleccionar; afortunadamente aprendí a tiempo que no merece la pena coleccionar moneda conmemorativa actual , pues el Estado siempre se aseg urará que no haya forma de comercializar con estas monedas y, aunque esto al coleccioni sta no debería interesarle, la realidad es que, al final, el que más y el que menos siempre hace intercambios y/o ventas en las que estas monedas no suelen encontrar mucha cabida. Sé casos de gente próxima a mí que ha llegado a comprar monedas conmemorativas del tamaño de los centenes de metal noble para acabar dejándolas acumular polvo. Pero siendo honestos debo reconocer la belleza de algunas de estas monedas, y si además le unimos un precio facial, o razonable incluso, uno puede v erse tentado a incumplir el principio de comportamiento arriba indicado. Esto sucede con la entrada de hoy, dedicada...