11 abril 2011

Una pequeña famosa moneda: el ceitil

Una de las monedas más pobres que he descubierto ha merecido hacerse un lugar en mi colección, y a ella le quiero dedicar la entrada de hoy, al ceitil.




Como toda moneda medieval, tiene unos orígenes bastante inciertos, es indudable su acuñación en el reinado de D. Alfonso V El Africano, continuando ininterrumpidamente su emisión sin apenas modificaciones durante los reinados de D. Juan II, D. Manuel I, D. Juan III  y D. Sebastián I., muerto en 1578.  La mayor parte de los autores clásicos portugueses (Severim de Faria, Sousa y Viterbo) de los siglos XVI al XVIII establecieron el origen de los ceitis a tiempos de D. Juan I, abuelo del africano, basándose en una relación entre el nombre ceitil y la fecha de la conquista de la plaza de Ceuta (ver la magnífica entrada de Adolfo sobre la historia numismática de Ceuta), y denominando de esta forma a los reais pretos (reales prietos) acuñados por este rey. Esta idea perduró hasta gran parte de los años 60 del pasado siglo, pudiendo encontrar en los catálogos de Teixeira de Aragao y Ferraro Vaz incorrecciones entre estos tres tipos de piezas (reales prietos, medios reales prietos y los ceitis). Afortunadamente desde los 80 esta discusión está más que aclarada y los ceitis han sido claramente catalogados como piezas que aparecieron con Alfonso V y totalmente diferentes de los reais pretos de D. Juan I y meios reais pretos (medios reales prietos) de D. Eduardo I, aunque relacionadas.

Durante D. Alfonso V Portugal Portugal estaba posicionada como una potencia mundial de primer orden gracias a los esfuerzos y patrocinio de su tío Enrique El Navegante; las empresas de fortalecimiento de la Armada portuguesa, la población de las islas de las Azores y Cabo Verde y el afianzamiento de las expediciones y poblacionamientos llevados a cabo durante el pasado reinado mermaron las arcas de reino y aumentó lo que hoy sería llamada la deuda; en estas situaciones se cumple la Ley de Gresham y la moneda “mala” de cobre circula en gran cantidad mientras que las de plata y oro se guardan. Ante semejante panorama se intentó sobrevalorar las emisiones de vellón y cobre, duplicando el valor de los meios reais pretos a la par que se retiraban de circulación los reais pretos circulantes de los reinados anteriores y se reacuñaban en la forma de ceitis con un valor que equivaldría 1/5 del real blanco de vellón. Los precios tardaron en reajustarse a esta subida y se hizo imprescindible una moneda que ocupara el espacio dejado por el medio real prieto antes de duplicar su valor, el tajado de un ceitil en dos mitades sirvió para suplir esta carencia hasta que a finales de reinado el aumento de en los precios hizo desaparecer las cantidades inferiores a 1 ceitil. En 1485, con D. Juan II, el ceitil sufriría una devaluación a 1/6 del real blanco de vellón, valor que mantendría desde entonces sin apenas variaciones hasta el final de su existencia.

Si hay un detalle que me parece curioso, es la gran constancia en el diseño a lo largo de su circulación, estamos hablando de unos 130 años acuñándose sin apenas variaciones en su diseño; en su anverso aparece invariablemente representado un castillo de tres torres, amurallado y rodeado por el mar mientras que en el reverso están representadas las armas nacionales, consistentes en un escudo portando los escudetes con las cinco quinas; ambas caras, anverso y reverso, se encuentran circuncidadas con una leyenda que, con casi infinitas variantes, hace referencia al nombre del rey y sus territorios. Si algún lector quisiera indicarme una moneda que mantuviera su tipología invariable durante tantos años agradecería que me la diera a conocer, Adolfo, quien amablemente ha realizado una revisión de este artículo antes de su publicación para su mejora, cita varias piezas clásicas como los buhos de Athenea, los tetradracmas de Alejandro Magno y, más recientes, los Excelentes de los RRCC.

El coleccionismo de los ceitis, y por extensión, de la numismática portuguesa no está muy extendido fuera de las propias fronteras del país vecino, encontrar razones para este fenómeno daría para un buen debate, pero en lo referente a los ceitis seguramente sea debido a sus propias características: al ser de tan poco valor circularon durante mucho tiempo y reinados y su desgaste es tanto que la identificación es, en ocasiones, dificultosa, y si a esto unimos la enorme profusión de variantes debido a sus grandes tiradas acuñadas a martillo tenemos que de entre unas 13000 monedas estudiadas por el máximo investigador de ceitis, Francisco Magro ,no han resultado ser dos iguales más que en una ocasión.

A pesar del escaso placer por los ceitis existen colecciones portuguesas privadas muy completas que pueden ser vistas en los siguientes enlaces: Colección Joao Silva, Colección Luis Nóbrega, Colección José Silva; la curiosa mezcla de un diseño base invariante y la gran profusión de detalles y variantes en las murallas, torres, olas, torreones, escudos y demás elementos presentes ha dado lugar a una clasificación muy estandarizada de los ceitis que podemos ver y estudiar en esas páginas. Como modelo para entender la clasificación, estandarizada gracias al trabajo de Francisco Magro en su obra Libro de Ceitis portugueses, os enseño uno de mis ejemplares más apreciados y catalogado como raro.



Ceitil de D.Alfonso V 6.1.12; BC+


En primer lugar nos fijamos en el tipo de escudo, en este caso se clasifica como perteneciente al tipo 4 por su tipo de punta; las 4 cruces de Malta que lo bordean nos permiten clasificarlo como de D. Alfonso V, impresión que se confirma por la presencia de una P en el campo del anverso, correspondiente a la ceca de Porto. Una visual al castillo nos permite apuntar detalles identificativos del tipo 6, que unidos al tipo de muralla, torres y escudo lo introducen en el subtipo 6.1. Aunque en este caso pudimos afinar aún más en muchas ocasiones debemos conformarnos con tipo y subtipo simplemente; finalmente, gracias a la forma de las olas, la letra P y el tamaño de la moneda se ha identificado como un ceitil de D. Alfonso V 6.1.12, siendo imposible, al menos para mí, distinguir una leyenda clara.

Siempre me gustó conocer las equivalencias de la época comparada con la actual, existe constancia de que en 1536 un arratel de carne (unos 459g) costaba de 16 a 18 ceitis, lo que al cambio supone que 1 ceitil serían unos 10cts de euro. Esta equivalencia realizada a grosso modo debe complementarse con la idea de que el campesinado portugués no solía manejar moneda de mucho más valor en su día a día y no tiene en cuenta las posible inflaciones y deflaciones en el poder adquisitivo. Lo que sí está claro es que era una moneda de pobre, y aún así  protagonizó buena parte de la época de los Descubrimientos, siendo la moneda de facto empleada en el comercio internacional con las colonias y territorios descubiertos, tanto fue así que Colón en su viaje de 1492 transportó un cargamento de ceitis con el que poder comerciar tranquilamente con los pueblos que encontrase, toda una hazaña para tan pequeña moneda.


Quiero reiterar mi agradecimiento a la gran ayuda que ha realizado Adolfo con la corrección de esta entrada, que ha buscado ser un complemento a su repaso sobre las emisiones realizadas durante la historia de Ceuta, centrándome en una única moneda que, aunque empezó guardando relación con la ciudad africana protagonizó por sí misma la historia de un país.

8 comentarios:

Adrian Gonzalvez dijo...

Fantástico artículo el que nos ofreces con la colaboración de Adolfo (el cual es un icono en mi mundo numismático), gracias a ambos por habernos culturizado un poco más.
Te felicito así pues por el artículo y por tu blog, que día a día crece favorablemente.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por la entrada Rubén. Muy interesante para conocer a fondo la historia de estas humildes monedas.
Sinceramente creo que el hecho de que haya tantas variantes es lo que hace que sean interesantes para el coleccionismo.
Por otro lado te comento que en la India hubo numerosas monedas que se acuñaron durante períodos bastante largos de tiempo sin prácticamente modificación alguna, como por ejemplo las monedas de karshapana, acuñadas durante todo el Imperio Maurya (320-185 a.C.). O también este otro tipo de monedas, acuñadas durante casi 300 años:
http://www.identificacion-numismatica.com/t41079-moneda-india-nawanagar-o-porbandar
Por cierto, enhorabuena por tu colaboración con Adolfo, ya que está dando como resultado artículos muy interesantes, como este o el de Ceuta. Y seguro que llegarán muchos más...
Pablo

numismatico dijo...

No hay mucho más que decir que no te haya dicho ya: el artículo es estupendo y una genial presentación a unas monedas tan cercanas y tan desconocidas a la vez.

Creo que si tuviese que describir Portugal con dos palabras serían "cercana" y "desconocida". Prácticamente nada de lo que viene de Portugal tiene repercusión en España, y eso que es nuestro país más próximo y que nuestra historia estuvo entrelazada durante muchos siglos.
Yo por mi parte he viajado bastante por Portugal, simplemente me encanta, aunque su numismática todavía me resulta lejana. Ya me iré acercando, y para ello tengo en Rubén un maestro estupendo!!

saludos,
Adolfo

Anónimo dijo...

Sigo conociendo más cosas de la numismática e historia portuguesa gracias a tus amenas entradas.Saludos.Veradia.

Rubén López-Cortés dijo...

@ Adrián: celebro que te guste, es una de mis entradas favoritas precisamente por la colaboración con Adolfo, sonará mal decirlo pero espero que se anime a realizar futuros trabajos comunes, yo por mi parte estoy dispuesto.

@ Pablo: se puede repetir lo que le dije a Adrián. Igual que te dijo Moi, si un día quieres escribir sobre la numismática indida tienes aquí un espacio a tú disposición aprovechando que fue una colonia portuguesa. Tu especialidad me parece sumamente complicada, he seguido el hilo al que me remites y solamente puedo que admirarme, lo dicho, estoy deseando leer un artículo tuyo cuando te animes.

@ Mestre Adolfo: muy buena definición, si hiciéramos una encuesta por la calle el desconocimiento sobre Portugal sería masivo. Sin embargo apuesto que un resultado similar tendríamos si preguntamos sobre la Corona de Aragón en la España que fue Castilla, y viceversa. Es curioso que aún hoy en día la península tiene maracadas las antiguas fronteras a fuego. Y agradezco lo de maestro, sin embargo ese título te lo tengo reservado.

@ Veradia: un placer leer tu comentario, como siempre. Te sucede cómo a mí, cuánto más profundizo sobre España y Portugal más caminos comunes veo, aunque por supuesto no nos limitamos a esos dos países solamente!

cp dijo...

Hola Rubén

Me encanta tu página-web y me ha gustado mucho este post.

Sólo quería añadir que hay dos excepciones en el diseño de los ceitiles que merecen atención.

Uno, el ceitil coronado (coroado):
http://www.numismatas.com/phpBB3/viewtopic.php?f=97&t=7660

Otra, el ceitil con inscripción en árabe:
http://ceitis.no.sapo.pt/Ceitil%20Arabe.JPG

Saludos desde Portugal

Rubén López-Cortés dijo...

Buenas noches cp.

Tienes toda la razón, son dos ejemplares que no cumplen las características pero no me negarás que se merecen una entrada única para ellos solos por lo especiales que son.

Muchas gracias por los enlaces y recibe un fuerte saludo desde Galicia, España

cp dijo...

las dos son el sueño de todo ceitilomano :D
Saludos

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