08 octubre 2011

El oro nazi en España y las reacuñaciones oficiales de 19-61 19-62


En la última convención numismática celebrada en Vigo un compañero y conocido del foro OMNI ganó en el sorteo celebrado una bonita moneda de oro de 10 pesetas de Alfonso XII reacuñación oficial 1878*19-62. Gracias al posteante Valente se conoció la curiosa y macabra historia de estas monedas.

Siempre me había preguntado las razones que pudo llevar al Gobierno de Franco a realizar las reacuñaciones oficiales de 5 monedas de oro de Alfonso XII (10 y 25 pesetas) y su hijo Alfonso XIII (20 pesetas pelón, 20 pesetas tupé y 100 pesetas) con estrellas 19-61 y 19-62. España, aparentemente, no tenía oro en sus arcas (aun faltarían unos años para que comenzara la primera acuñación en plata en circulante del Estado Español) y el estatus de estas monedas era tan ambiguo como el de “reacuñaciones oficiales”. ¿Qué significó esto?








La idea más extendida fue la poner a prueba las máquinas de acuñar recién adquiridas y que se usó oro por su mayor maleabilidad comparado con el resto de aleaciones empleadas en las monedas de Estado Español. Resulta una explicación, no pobre ya que la argumentación no es mala, sino con algunas lagunas e imprecisiones que no responde a preguntas tan básicas como ¿Por qué emplear cuños de antiguas monedas de oro y preocuparse de fechar las estrellas? ¿Por qué no usar cuños anteriores propios del Régimen Franquista que ya habían sido empleados para elaborar pruebas que no acababan de salir a circulación?; y si previamente talleres como los de San Carlos habían sido capaces de acuñar sobre la aleación de cobre y estaño en módulo de una peseta ¿tanto se dudaba de la fuerza de unas máquinas 10 años más nuevas?

Pocos años antes de que se realizaran estas acuñaciones España había comenzado a recibir ayuda de los EEUU, una ayuda muy necesaria para un país tanto tiempo aislado del mercado internacional y que carecía de infraestructuras y riqueza pero que era necesario pagar. En 1950 el Instituto Español de Moneda Extranjera recibió un préstamo por 50 millones de dólares del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, poniendo como garantía parte de las reservas de oro. Este crédito fue posteriormente ampliado con 10 millones de dólares más en 1951, aumentando la cantidad de oro depositado en garantía. Las obligaciones de devolución no fueron cumplidas y España hubo de afrontar el pago a los EEUU con el oro. Pero, ¿de dónde había surgido todo ese oro puesto como garantía si el bando republicano lo había gastado en la compra de recursos durante la Guerra Civil?





Está perfectamente documentado el paso constante de trenes procedentes de Suíza a España y Portugal por la estación fronteriza de ferrocarril de Canfranc (Huelva) (Huesca) en el periodo que va desde 1942 a 1945. El sistema estaba montado con una legalidad perfecta, Alemania había financiado al bando nacional durante la guerra y era necesario pagarla; mientras el país se moría de hambre todos los alimentos y contingentes de tropas (División Azul) eran enviados como pago. No fue suficiente para cubrir la deuda hasta que el descubrimiento en Galicia, León o Salamanca de minas de wolframio dio la vuelta a la situación; la enorme inflación desatada en los precios de este mineral (pasó de 1300$/tonelada en enero de 1941 a 20000$ en octubre del mismo año) por los intereses de aliados y el Eje por conseguirlo desató una auténtica fiebre en busca del codiciado mineral, el enriquecimiento de unos pocos afortunados y que ahora era Alemania la que tenía una importante deuda con España. 







Esta deuda fue pagada por Alemania con francos suizos obtenidos del blanqueo del oro perteneciente a los judíos y a los bancos centrales de los países ocupados, España, posteriormente empleaba los francos para la compra del oro ya lavado y depositado en cuentas de bancos helvéticos para poder respaldar la fuerza de la peseta y realizar compras internacionales. Al margen del recibido de esta forma habría que añadir el obtenido por las vías privadas abiertas por el holding alemán Sofindus.

Un total de 20 toneladas de oro entraron en España, junto con unas 74 con vía a Portugal y que posteriormente distribuyeron por países sudamericanos refugio de nazis, a través de Canfranc; estos continuos viajes transfronterizos han sido motivo de investigaciones y reclamaciones internacionales (aquí y aquí) de afectados que hasta la fecha no han prosperado en la devolución del oro dado que legalmente los dos gobiernos ibéricos lo compraron a Suíza y al parecer existe una máxima que indica que “el oro solamente se encuentra manchado en manos del primer país comprador”. Pero, ¿Dónde entran las monedas de la entrada en la historia?

Como la mayoría de las anécdotas relacionadas con la época nazi, son un cúmulo de rumores y realidades más que certezas totalmente documentadas; se cuenta que fue Suiza la que presionó al gobierno español a que refundiera parte de ese oro que sobró de los pagos a EEUU y se acuñaran unas monedas perfectamente españolas, blanqueándolo definitivamente e impidiendo su rastreo. Un emotivo e impactante final para un oro aun hoy ensangrentado en unas monedas bastante desconocidas incluso entre los coleccionistas del Centenario.

Si a alguien le gusta leer un buen libro basado en la temática nazi le recomiendo sin dudar “El oro de Mefisto”, ambientado en el final de la II Guerra Mundial y los pasillos internacionales por los que los jefes nazis consiguieron escapar gracias a la colaboración principal de Italia, el Vaticano, Suíza, España y Portugal. Escrito por Eric Frattini, uno de los mayores expertos vaticanistas, a mí consiguió engancharme hasta el final.




9 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha resultado muy amena esta entrada,por cierto una hipótesis bastante atractiva para estas monedas.Saludos.Veradia.

Anónimo dijo...

Esta muy buena esta reseña sobre unos de los viajes que solian hacer las cajas de madera con grandes cantidades de oro, felicitaciones. Saludos.

Rubén López-Cortés dijo...

Muchas gracias chicos!! Más que hipótesis diría rumores, nunca se ha demostrado nada aunque existen muchos detalles que se pueden encajar creando una historia como la que he contado, pero, ¿cómo sería la realidad?

Pablo dijo...

Está perfectamente documentado el paso constante de trenes procedentes de Suíza a España y Portugal por la estación fronteriza de ferrocarril de Canfranc (HUESCA)!!!!!!!!!! NO HUELVA QUE HAS PUESTO.un poco de orden por favor.....De parte de un zaragozano.

Rubén López-Cortés dijo...

Buenos días Pablo:

Lamento el lapsus calami que he tenido, ya está corregido y espero que aceptes mis más sinceras disculpas, un error inexcusable que espero no repetir.

Recibe un cordial saludo.

Pablo dijo...

Tranquilo ;)tu rapidez demuestra que no lo has hecho con mala intencion acepto tus disculpas pero
no tiene importancia jejej para eso estamos , para ayudarnos entre todos . Saludos! muy buen blog por cierto, sigue asi .

Rubén López-Cortés dijo...

Por supuesto que no Pablo. Invitado a seguir pasándote por aquí, como ves, es necesario para que filtrar burradas y evitar que queden escritas por los tiempos de los tiempos jeje.

Un saludo.

Coleccioniismo21.com dijo...

Me ha gustado mucho. Un artículo muy curioso e interesante.

David Simón dijo...

Una entrada muy interesante y que aporta luz sobre todos los manejos turbios que hubo en torno al oro, al poder de los bancos, de la Iglesia y de los fascismos (Hitler, Franco,Salazar, Mussolini...) de la Europa de los años 1936 a 1945 y de la posguerra....y después.

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